Liderazgo en tiempos de Covid

 



No puedo empezar este texto de otra manera que diciendo lo siguiente: no hay peor momento que para liderar un equipo de trabajo que una pandemia. 

Te escribo esto desde mi frustración,  mi incertidumbre, desde mi desesperación, tristeza, miedo... desde lo que escucho de mis amistades hablando sobre sus líderes, desde lo que vivo yo, desde lo que alcanzo a ver a mi alrededor, o que noto desde mi chamba. En verdad, las personas que ejercen un liderazgo, la estamos pasando mal. 

De entrada este cambio de paradigmas, esto del home office es nuevo para muchas personas, y de pronto, cambiar de "puedo supervisarte mirando detrás de ti todo lo que estás haciendo, cuando yo así lo desee" a cambiar a algo como "no importa dónde estés confío que estás trabajando y haciendo lo que debes hacer". Creo que de las palabras en las que más he pensado son: honestidad, confianza, sensibilidad, cercanía.

No quiero ser vista como "barco" pero tampoco quiero ser intolerante o poco empática, y encontrar ese equilibrio para mi ha sido verdaderamente retador. Hoy me siento cansada de tratar de encontrar este equilibrio donde mi equipo ha sido CLAVE para lograrlo. Ha sido maravilloso saberme cobijada y respaldada, entendida por un maravilloso equipo de personas que hemos invertido durante todo este tiempo de Pandemia grandes cantidades de tiempo en conversar. Y qué difícil es hacerlo cuando hay tantas emociones de por medio (agradables y desagradables).

Pienso que todas las personas de una u otra manera ejercemos ciertos niveles de liderazgo en nuestros entornos (familias, trabajos, amigos) y creo que es importante ser conscientes de lo que hemos estado haciendo en este rol. Bueno o malo, saber identificar en dónde te situas.

Ni remotamente me siento cerca de tener un buen liderazgo, menos en tiempos de Covid, y cada vez que mi equipo me hace retro de todas las cosas en las que meto la pata más me preocupo por intentar hacerlo mejor y mejor. Hasta hoy siento que esa ha sido una gran fortaleza para mi, la disposición a escuchar a mi equipo decirme "Rach, la estás cagando".  y vaya que han sido muchas veces que eso ha sucedido, que de manera amorosa, respetuosa y privada se acercan a compartirme cómo mejorar. 

Nadie tiene todas las respuestas, mucho menos en tiempos de Pandemia. creo que es importante hablar con con confianza y lo más difícil, alinear las expectativas (y súmale el reto de la virtualidad). "yo estoy esperando que esto pase", "lo que me imagino es... " eso ha ayudado a que entendamos con más claridad lo que estamos buscando en un proyecto.

Algunas ideas que podrían funcionarte si estás liderando un equipo: 

Sé positivo/a; nada más cansado que escuchar a un líder que de todo tiene un pero, que sólo ve lo negativo y que lo poco que ve positivo es condescendiente. (a eso súmenle que ejerzo un liderazgo siendo mujer en un mundo patriarcal).  Dice John Maxwell "El pesimista se queja del viento. El optimista espera que cambie. El líder ajusta las velas". 

Di la verdad; ese paradigma de que en este negocio no se habla de emociones es absolutamente falso, no sabes lo gratificante que he sentido y la gran empatía que he conseguido cuando hablo desde la honestidad. "me preocupa, estoy frustrada, me siento agotada"... la respuesta de mi equipo ha sido maravillosa. 

Empatía; hay gente que cree que en horario laboral no hay presiones personales y entonces el 100% de tu tiempo y energía debería estar enfocada a tu chamba. TOTALMENTE FALSO, resulta que si trabajas con seres humanos trabajas 24x7 con sus miedos, con sus preocupaciones personales, con gente que tiene como prioridad darle de comer a sus hijos, o cuidar de sus padres, o se preocupa por cuando será la última vez que puedan abrazar a sus abuelos. No están pensando en su chamba todo el tiempo (y si sí... van a tronar eso te lo aseguro). 

Alcanzar a ver todo; cuando no estás hay conversaciones importantes, hay emociones, hay chamba, hay otros liderazgos, hay pasiones, hay intereses personales de por medio. Cuando estás abrumado/a, probablemente no lo notes. Tómate un tiempo para respirar y ver todo sin estar en medio del caos, vas a tener una mejor perspectiva de para dónde está yendo la organización. Genera la suficiente confianza como para poder estar, ser y compartir: tendrás la foto completa. 

Bájale a la velocidad; hay cosas que se tienen que pensar, que requieren madurar. Y tienes que  entender que antes de que cualquier trabajo tienes que cuidar de ti (mentalmente y físicamente) Si eso no está bien (en ti, en tus colaboradores, en la gente que amas) todo lo demás se va a ver afectado. Tienes que aprender a escucharte, a escucharles, a saber dónde están parados/as y cómo están parados/as. Si tú quieres meter velocidad y alguien no está al 100% no vas a avanzar. Hay procesos que tienen que madurar, y por más acelerada/o que seas tienen que irse cultivando poco a poco. 

¡Ten un plan!; antes de poner el acelerador,  antes de opinar, antes de decir que no vas a donde quieres ir debes saber a dónde vas... si no lo sabes Las palabras solo importan cuando te importa quien las dice.

#TipGratisvas a dar estrés a tu equipo, solo vas a preocuparles, solo vas a generar mayor incertidumbre de la que existe y altos niveles de frustración (gastritis, migraña, dolores musculares, tensión en la mandíbula). Si no hay plan, comparte que no hay plan, si no sabes entonces invita a personas a ser parte de la construcción de esa Gran Plan!... pero nunca nunca nunca desacredites el trabajo de las demás personas solo por que no sabes tú a dónde vas. 

¡Sé líder!; no debes ser el mero mero, ni estar en la dirección, ni estar en el título nobiliario más importante de la organización, no te pierdas la oportunidad de ser líder. Puedes hacer muchísimo por otras personas. Tienes que tener claro y nunca perder de vista que ante situaciones de crisis y de caos total tu eres quien sirve, tu eres quien da paz, tu eres un oasis en la mitad del desierto sin importar tu puesto, tu rol en la familia, tu miedo, tu alegría ... ten claro que tu actitud y tu capacidad de entregarte de manera honesta a otras personas puede hacer una gran diferencia. ¡El mundo te necesita!

La construcción de metas, el logro de objetivos es una labor compartida, consensuada, conversada que se hace en equipo, que se hace con amor, con empatía. Si hay obstáculos a vencer y tú tienes algo que dar para que consigan ¡DALO desde la generosidad y humildad! Sí se puede.  


**A mi equipo por la hermosa oportunidad que me dan de aprender y crecer a su lado. Gracias por confiar en mi, y gracias por enseñarme a confiar en mi. Les amo

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